martes, 5 de mayo de 2020

Mi cuento del agua

"Crónica de un día en Monfragüe"
(Cuento escrito a dos manos)

Lucía y Carmen eran dos amigas que vivían en el mismo barrio e iban a la misma clase. Les encantaba salir al campo y hacer rutas con su pandilla.
Eran muy parecidas, aunque Lucía era más bien caprichosa e impulsiva y no cuidaba mucho de su entorno: se bañaba a diario llenando la bañera para disfrutar de sus bolas de espuma; tiraba de la cisterna tras arrojar al váter cualquier cosa; dejaba el grifo abierto mientras se lavaba los dientes o las manos; usaba botellas de agua y las tiraba a la papelera tras darles apenas unos sorbos, etc.

Al acabar el curso, ya en verano, toda la pandilla se puso de acuerdo para ir a hacer una ruta para ver el parque de Monfragüe. Como iba a hacer calor salieron muy temprano. Una vez allí, mientras caminaban por el sendero, Lucía y Carmen vieron una abubilla preciosa. Se desviaron para verla mejor y hacerle una foto. Cuando se dieron cuenta el grupo se había ido y no encontraban el sendero.


una Abubilla (Upupa epops). Parque Nacional de Monfragüe ...

Caminaron y caminaron y cada vez estaban más perdidas. Ya era mediodía y hacía mucho calor. Lucía cogió la botella de agua que llevaba y bebió unos sorbos y el resto se lo echó por la cabeza para refrescarse. Carmen le gritó que no lo hiciera pero ya era tarde. Hasta que encontraran más agua sólo les quedaba la botella de Carmen que, más sensata, había ido bebiendo pequeños sorbos para conservarla.

El calor cada vez era mayor y, con el ejercicio, cada vez tenían más y más sed. Acabaron la botella y ya no tenían más agua. Siguieron andando y andando, con más y más calor,..., y sin agua. Ni una gota de agua.

Lucía suspiraba por un poco de agua y lamentaba la de veces que la había desperdiciado. Pensó que si las rescataban no volvería nunca más a despilfarrar el agua.

Afortunadamente, un guarda del parque, que había salido con la patrulla a buscarlas, las oyó y pudo localizarlas. Después las acompañó al centro de interpretación del parque, donde estaban esperándolas muy preocupadas toda su pandilla.

Desde ese día Lucía es un ejemplo de cómo cuidar el medio ambiente y no despilfarrar el agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario